“De una escucha paciente y sincera…a un acompañamiento esperanzador”.

Mural en la ciudad de Cali

Misión Pastoral de DIPAZ en Cali del 16 -19 de mayo 2021.

Por Padre Rafael Castillo, Arquidiócesis del Cartagena.

El dialogo interreligiosos por la paz nace justamente de la solicitud pastoral que nos inspiran a las Iglesias, quienes menos tienen y más sufren: las víctimas de la violencia, los desplazados, los migrantes, los encarcelados, los reincorporados, las mujeres, niños y jóvenes, los pobres y todos los esfuerzos por la justicia, la reconciliación y la paz conducentes a convertir los valores del Reino de Dios en hechos sociales que puedan evidenciar que, la gracia invisible produce frutos visibles. Nos ha motivado, internamente, justamente lo que no nos permite ser indiferentes frente al momento que vivimos y nos empuja a acercarnos, a Cali y a su pueblo en marcha, con una confianza radical en Dios.

Abrirnos desde una presencia cercana a una escucha, paciente y sincera, en los espacios de resistencia donde Dios acontece convirtiéndolos en lugar teológico, nos ha permitido reconocer que rescatar la democracia, profunda y deliberativa, a través del dialogo, sólo es posible si se cuenta con un colectivo de ciudadanos que se reconocen a sí mism0s no sólo como parte de una comunidad que resiste, sino también como un colectivo con identidad, capaz de construir acuerdos edificantes, porque son parte de un todo.

¿Qué vimos y qué encontramos?

  • Personas muy conscientes de quiénes son, qué quieren, qué necesitan, por qué marchan y por qué resisten. Una clara comprensión de la dignidad humana.
  • Colectivos con firmeza y determinación a no resignarse ante nada ni ante nadie y muy dispuestos a no seguir manteniendo, situaciones que se volvieron intolerables.
  • El paso de un paradigma de pliego de peticiones a un trabajo de exigencias frente al gobierno que reivindique el estado social de derecho. Es el paso de una cultura de favores a una cultura de derechos.
  • Una claridad política y una preparación para el período electoral del próximo año donde tienen muy presente que se han de dar las nuevas conquistas sociales y políticas que generen el cambio en lo personal, en lo relacional y en lo estructural.
  • Niveles de conciencia y de organización, desde las acciones colaborativas que permiten construir responsabilidades colectivas en el ámbito de las diferentes líneas, primera, segunda, tercera y hasta cuarta, que acompañan el paro y la protesta social exigiendo las garantías constitucionales.
  • Encontramos arte, poesía, música y creatividad como desorden de la imaginación al servicio de la justicia y el clamor popular. Todo ello expresado en canciones, en poemas, en grafitis que fue como percibir la vida de Cali y su lucha contada por sus muros. Aprendimos que la cultura es el facto integrador de la protesta social y el vehículo donde viajan las muchas voces que integran todo e integran a todos.
  • La democracia con que sueñan en esta nueva nación que están ya construyendo, ha de nacer de un clima de confianza que legitime los pactos de las mayorías sin perder de vista el respeto que merecen las minorías. Los jóvenes, con su palabra y testimonio, nos mostraron que la ruta de sus sueños que acompañan sus luchas no es una forma de organización utópica e inalcanzable. Es el resultado de una construcción histórica que inició hace rato en Cali con diferentes colectivos ciudadanos en los que ellos son actores principales.
  • Vimos una gran vitalidad en los espacios seguros de participación. Por ello tanto sus pancartas, grafitis y acciones comunicativas en redes sociales y los encuentros que tuvieron con nosotros, están ordenadas a una mayor participación e inclusión de las personas para que, estando debidamente informados cada uno no sólo exprese sus puntos de vista en esos escenarios donde se juega la vida, sino que pueda comunicar a muchos otros el camino andado y el rumbo que van tomando las cosas.  

El aporte del diálogo interreligioso

  • Nuestra principal tarea no era otra que brindar espacios seguros para la escucha donde, mirándonos a los ojos, pudiéramos garantizar que todos pueden ser escuchados con respeto y que podemos construir consensos. Espacios que formen la opinión pública alrededor de la lucha y la resistencia y que lo hagan con lucidez y responsabilidad de tal manera que se pueda ejercer una vigilancia de manera colectiva a las acciones que se realizan como a los atropellos que se cometen en la criminalización de la protesta social.
  • Cada uno de los 25 puntos de resistencia que hay en Cali, en su tránsito hacia los cabildos ciudadanos, se ha de convertir en un ágora que, a diferencia de la griega, sea un espacio donde todos puedan hablar y ser reconocidos. Cali es una gran oportunidad para que en Colombia muchas voces puedan ser escuchadas. Sobre todo, esas que nunca se han escuchado y por eso ahora están gritándonos verdades. Lo primero que han hecho estos espacios de resistencia es romper con el monopolio de la Palabra y darle voz a esa inmensa mayoría silenciosa y silenciada que por lo general no ha tenido voz ni imagen pública.
  • La fuerza que hoy tiene este camino de la protesta social nace precisamente de la falta de inclusión y participación.  ¿Será que los más de tres millones de caleños que no han hablado, ni figurado, ni aparecido en ningún periódico, tienen ahora el derecho a ejercer su libertad de expresión?
  • Nuestra tarea en el acompañamiento será, desde nuestra rica experiencia dilógica acostumbrada a celebrar la cultura del encuentro, contribuir a hacer de los espacios de resistencia, cabildos de ciudadanía; cabildos más solidarios que comerciales y rentables; más pluralistas que sectarios; más populares que elitistas y excluyentes; cabildos verdaderamente democráticos que puedan ser esa buena siembra que termine en cosecha abundante.

Poniendo luz y verdad desde el evangelio: ¿Cómo pasar de la crisis al entusiasmo

Lucas 24, 13-35 Viajeros a Emaús –  confundidos Extranjero: Aparece Jesús – Jesús pregunta – Los viajeros confiesan su ignorancia a Jesús Respuesta de Jesús – comienzo des de Moisés y los Profetas – Jesús las interpretó – cosas relacionadas con él mismo Final en acción sacramental – EucaristíaHechos 8, 26-40. Viajero a Gaza –  confundido Extranjero: Aparece Felipe –  Felipe pregunta – El viajero confiesa su ignorancia a Felipe Respuesta de Felipe –  comienzo desde las Escrituras –  Felipe le dio la Buena Nueva de Jesús Final en acción sacramental –  Bautismo

Haber ido a Cali a encontramos con su pueblo y su realidad es la manifestación de nuestra voluntad de ponernos en camino con ellos. Una caminar que ha de ser a la manera de Jesús: Escuchando todo lo que hay en el corazón de ellos; haciendo discernimiento, en silencio y despacio para iluminar voluntades; participando en la vida de ellos y valorando la acogida y la hospitalidad que nos ofrecieron al tiempo que respetamos sus autonomías, opciones y liderazgos.

Como compartí en el espacio abierto para la reflexión y el discernimiento y refiriéndome a lo acontecido en el andar de Jerusalén a Emaús, los dos discípulos caminan y Jesús camina con ellos.  Así es como Jesús y sus discípulos habían llegado a Jerusalén más pronto.  Muy pocas veces empleaba Jesús otro medio de transporte, por lo general era en barca o en burro.  De camino a Emaús, como nosotros de camino a Cali, preferimos caminar porque es la única manera de ponernos en contacto con el otro.

En los cuatro lugares que visitamos tuvimos que caminar para adoptar el mismo paso y ritmo de ellos. Cuando regresamos a los carros la gente nos parecía uno más de los tantos árboles que hay en Cali porque ya teníamos “otra velocidad” mayor que la suya. Cuando tomamos el avión de regreso en el aeropuerto…dejamos de verlos. Nos separamos de ellos y dejamos de verlos.

Pero esos dos días en que caminamos a su ritmo, fue una muy rica oportunidad para discutir las cosas y cuestionarse los hechos que se estaban sucediendo. Estando a su lado, hemos descubierto cómo estar con ellos en este viaje de la vida que va para largo. Recuerdo sus preguntas y expresiones de cariño, sus llamados a nuestra conciencia eclesial, su mordedura profética frente al rol de las Iglesias, su manera libre de expresar su fe en Dios. También recuerdo que no pudimos evitar escuchando y andando los intercambios de sonrisas y la manera tan sencilla como nos permitieron mezclarnos con sus vidas y sus opciones.  

Qué bueno haber podido acompañar las penas y alegrías del pueblo que sufre y cuyas esperanzas han sido destrozadas, pero creemos que podemos ordenarlas nuevamente. Se que hay miedo y susto. Las muertes, desapariciones y heridos se han incrementado después de nuestra visita y en la primera línea siguen ofreciendo la vida para que haya vida. Pero la gente no está dispuesta a regresar a lo de antes porque ya no tienen miedo y saben que, el miedo no ha resuelto nada.

Que nuestro andar, que ha de ser el andar de Jesús con sus amigos en este lento caminar de un paro que no deja de avanzar, alivie penas y ejercite la pastoral de la consolación. Pero sobre todo que esas 5 líneas que recogen nuestro compromiso, y que están en las memorias, hagan que las cargas y la marcha del pueblo donde Dios está aconteciendo, sea una carga más ligera.

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