Aguacate hass, porcicultura, piscicultura y ganadería son las apuestas productivas del AETCR de Los Monos, en el Cauca

Apuestas productivas. Panorámica de San Antonio de Los Monos, Cauca.

El pasado 12 de abril DiPaz, Diálogo Intereclesial por la Paz, y la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, visitaron el Antiguo Espacio de Capacitación y Reincorporación (AETCR) de Los Monos, con el objetivo de ver los avances en materia de implementación del Acuerdo Final de Paz. El punto clave: la tierra.

Por Carolina Toro

Cali, Valle del Cauca. Vamos llegando a uno de los municipios que más tomas guerrilleras ha sufrido, cerca de 248 durante toda la duración del conflicto armado, que tiene un índice de pobreza del 65% y que le ha apostado a la paz y al perdón: Caldono, Cauca. En sus calles se ve el abandono del Estado. Una moto nos está esperando para guiarnos y arrancamos camino por una carretera que serpentea entre las montañas.

El cielo está encapotado. Llegamos al Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (AETCR) de San Antonio de los Monos, en donde viven cerca de 437 excombatientes, quienes dejaron sus armas para emprender proyectos productivos en asocio con la comunidad. “Siempre lo hemos dicho, la reincorporación no es de las FARC es territorial y comunitaria. Ya eso nos da un carácter distinto porque se ha ido construyendo confianza”, asegura Jhan Carlos Moreno, líder del espacio.

Y es que precisamente por encontrarse rodeada de población indígena la convivencia es fundamental. “Hemos construido un tejido social nuevo que muy difícilmente se va a romper. Tenemos claro que debemos trabajar juntos para sacar adelante los seis proyectos productivos que tenemos. De hecho, nosotros ejecutamos estas líneas productivas en tierras entregadas por ellos. Existe un beneficio mutuo y una confianza”, concluye Moreno mientras nos tomamos un café endulzado con panela.

Los habitantes, ubicados dentro del Cabildo de Pueblo Nuevo, Caldono, a 70 kilómetros al noroccidente de Popayán, han aprovechado las ventajas que les permite un territorio tan productivo como lo es el departamento del Cauca. Ellos han visto en el aguacate hass, en la porcicultura, en el tomate de árbol, en la piscicultura, en la ganadería y en las confecciones, proyecto bajo el nombre de hilando la paz, una manera de construir territorio, de dar progreso a la región, de generar empleos y reconstruir el roto tejido social que dejó la guerra.

Espacio de vivienda de los firmantes de paz en la AETCR de San Antonio de Los Monos. Foto: Carolina Toro. DiPaz.

Caminamos un poco entre las casas prefabricada, pintadas algunas de azul y blanco, otras de verde, perfectamente alineadas, como una estructura militar. Nos cuenta que ya han construido cerca de 20 kilómetros de carreteras en lugares que llevan sin intervención estatal más de 20 años. Para ellos esto representa un beneficio para la comunidad y la manera de poder sacar sus productos. “Esto lo hemos hechos entre todos. Ellos vienen, se presentan, trabajan y uno pierde el miedo, trabajamos todos juntos. Hay que perdonar porque sí nos hicieron daño, pero la paz empieza por casa. Ellos traen comida y vienen a trabajar y nos han ayudado mucho”, asegura Rosario, una habitante de la zona.

Para la realización de sus apuestas productivas han recibido capacitación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y la ARN. En estos ciclos educativos la población se ha visto beneficiada: 57 son de comunidad y 143 son excombatientes. También han podido terminar el bachillerato, hay cerca de 150 graduados, ya que muchos de ellos solo contaban con básica primaria. El tema de la pandemia ha detenido las cosas, pero siguen animados con el proyecto de educarse en la AETCR.

Le apuestan al cooperativismo para salir adelante y potencializar sus apuestas productivas

Llovizna intermitentemente, hace frío, las nubes bajan un poco y el olor a campo se hace más intenso. Nos sentamos en la sala de su casa y Jhan continúa su relato. Constituyeron una cooperativa multiactiva Ecomuc, que cuenta con 435 asociados, y a través de ella han desarrollado todos sus proyectos con ayuda de cooperación internacional y en asocio con los 7 municipios: Silvia, Jambaló, Caldono, Paez, Insa, Totoró y Cajibió. Desarrollaron un POA (2017-2027), con el acompañamiento de la Universidad Javeriana en temas de liderazgo y planeación internacional, y en él manejan tres ejes fundamentales:

Los monos comedor Aguacate hass, porcicultura, piscicultura y ganadería son las apuestas productivas del AETCR de Los Monos, en el Cauca

Comedor comunitario del espacio. Foto: Carolina Toro. DiPaz.

Eje 1: Construcción de carreteras. A parte de las que se han hecho, están proyectados la pavimentación de 71.5 kilómetros de carreteras por municipios. Para su desarrollo el Gobierno ya entregó 11 máquinas que se podrán en funcionamiento a mediados del presente año. Eje 2: fortalecer el cultivo del aguacate hass y los criaderos de trucha. Están proyectados 1.400 hectáreas cultivadas de Aguacate y 10 tanques para la piscicultura, que generarían 700 empleos entre población aledaña y excombatiente. El tema de los residuos se manejará como insumo orgánico.

Y Eje 3: fortalecimiento del tejido social. Ya se implementó la reconstrucción el Cerro de Belén y el Cerro de los Reyes, dos espacios emblemáticos para los pobladores, y la construcción de la cancha sintética de fútbol, en donde ya se han celebrado varios torneos de fútbol de integración. “Para nosotros es muy importante este punto, integrarnos con ellos, compartir historias de vida porque todos hemos sufrido el mismo dolor en mayor o menor escala”, dice, Moreno.

Agrega: “Era necesario parar la guerra porque estábamos rompiendo el tejido social de una manera que después sería imposible reconstruir. Y no ha sido fácil porque había mucha gente llena de odio, prisioneros de guerra, mucho dolor. Nosotros reconocemos los errores que se cometieron en la lucha armada, pero hemos acordado con la comunidad, y ese es el compromiso, no hablar más del pasado, sino construir juntos (…)  y es complejo construir confianza en medio de las víctimas, pero de a poco lo hemos ido consiguiendo”, asegura Moreno.

Los monos cancha Aguacate hass, porcicultura, piscicultura y ganadería son las apuestas productivas del AETCR de Los Monos, en el Cauca

Cancha de fútbol del espacio. Foto: Carolina Toro. DiPaz.

Se detiene un poco, como tratando de recordar, y nos dice que también están proyectados construir espacios de reconciliación: dos polideportivos en cada municipio y dos zonas de encuentro para la paz y la reincorporación por municipio. De hecho, ya se construyó, con las ganancias que dejó el aguacate hass y el apoyo de PNUD, una ludoteca que funciona en la AETCR de Los Monos, pero a la que pueden acceder todos los pobladores de la región.                                                                                                   

La seguridad, un panorama complejo

El tema de seguridad es difícil. Hay motos rondando, hostigamientos a los líderes, panfletos amenazantes, horarios límite para movilizarse, incluso ha habido varios heridos de la comunidad. “Nosotros no tenemos problema en enfrentarnos al peligro. Tenemos un esquema de seguridad con un carro y dos escoltas, pero nosotros salimos igual. Hay que seguir trabajando (…) sopesamos quién se lleva (el esquema) dependiendo de la zona a la que va a ir, pero no paramos. Le apostamos a esto y vamos a seguir y si nos van a matar pues que nos maten porque no hay marcha atrás”, sentencia Moreno.

Los monos lugar encuentro Aguacate hass, porcicultura, piscicultura y ganadería son las apuestas productivas del AETCR de Los Monos, en el Cauca

Lugar de encuentro en la AETCR de San Antonio de Los Monos. Carolina Toro. DiPaz

Con una mirada tranquila nos asegura que “parte del problema de los acuerdos de paz es que los han politizado (…) No hay una visión de país, sino una visión de partido y cuando eso pasa las cosas están condenadas al fracaso. Hay que pensar en construir para todos, apoyarnos y empoderarnos desde los territorios. Hay que construir desde las regiones y no esperar a que las cosas lleguen».

Y agrega: «Acá las cosas han funcionado porque no hemos esperado a que el Estado nos dé. Él participa porque esto ya está andando y sino, se queda por fuera”, asegura. Tienen proyectado construir dos ciudadelas. Una en San Antonio de Los Monos, donde están asentados actualmente, y otra en Silvia, en Tumburá, en donde también tienen planeado dejar un área de reserva forestal de 52 hectáreas. Ahora su prioridad son los niños. Actualmente, tienen 544 niños entre 0 y 17 años, y quieren construir para los más pequeños un centro de cuidado, y para el resto un colegio que respondan a la realidad que ellos viven, con una educación con perspectiva étnica, cultural y comunitario.

Estas actividades se realizan en el marco del proyecto «Avanzando en una sociedad éticamente mejor preparada para asumir los compromisos de construcción de paz -JUSTAPAZ»  con el apoyo de la Unión Europea, en su compromiso con la Sociedad Civil Colombiana. 

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