Te invitamos a vivir. Reflexión por Jorge Miguel Cruz de Fundación Mencoldes

reflexión

“¿Acaso con todas sus preocupaciones puede añadir un solo momento a su vida?
Y, si por mucho preocuparse no se logra algo tan pequeño como eso, ¿de qué
sirve preocuparse por cosas más grandes?” Lucas 12: 25-26 Nueva Traducción Viviente.

Llega a mi mente el recuerdo de aquel jefe que tuve hace un par de años. Un hombre emprendedor, de proyección, radical en la toma de decisiones, en pocas palabras, todo un visionario. Se preocupaba por los detalles, estaba atento a cada proceso y le gustaba tener el control absoluto de todo. Para ese entonces tenía gran cantidad de proyectos; construir una mega bodega para su empresa, realizar la casa de sus sueños en un sector exclusivo de la ciudad e invertir en propiedad raíz; soñaba con levantar edificios de varios pisos para después vender apartamentos. Y con gran seguridad todo lo que tenía planeado a mediano y largo plazo hubiese sido una realidad de no ser por un fulminante paro cardiaco el cual acabo con su existencia.

Leer el texto Lucano en el capítulo 12 a partir del versículo 13 y hasta el 33 puede interpretarse como un llamado al facilismo; al no permitir que nada sea lo suficientemente importante como para que nos afecte y por el contrario dejar todo en las manos del Dios. El dar una explicación al pasaje bíblico en esos términos puede traer algunos inconvenientes pues no faltará quien lo asuma como una clara invitación a no hacer nada. Pero el texto es mucho más profundo, tiene mayor armonía en la relación entre el ser humano y su Creador; no hace alusión a la inactividad, al no actuar, al no comprometerse a ser agentes transformadores de cambio en medio de un contexto que tanto lo necesita.

Jesús hace una crítica directa a todo aquel que tiene una vida llena de preocupaciones causadas principalmente por el sistema económico. El afán por la riqueza y los bienes materiales, la búsqueda insaciable de una estabilidad económica (muchas veces salvaje) y el pensar en el futuro como un tiempo de descanso y placeres, llevan al hombre y a la mujer a “vivir” encadenados en sus labores cotidianas. Pero el Maestro también hace un llamado, una invitación.

El Creador está al tanto de todas las cosas, las aves no tienen preocupación del alimento de hoy, ni de la comida del mañana; los lirios del campo se visten de manera majestuosa sin comprar una sola tela y la creación entera se sostiene y funciona perfectamente sin nuestro capital. Parece que la vida es más sencilla de lo que en ocasiones nos la planteamos. Y las cosas más sencillas son aquellas que  nos traen paz y tranquilidad.

Jorge Miguel Cruz
Profesional de Proyecto FOAP- Cauca
Fundación Mencoldes