La evangelización en tiempos de la pandemia del coronavirus

San Salvador, El Salvador, 26 de marzo de 2020. En medio de la pandemia del COVID 19, las medidas de muchos gobiernos para mantener a la población en sus casas y evitar el contagio, pero al mismo tiempo, la posibilidad de que esos estados favorezcan a unos cuantos de sus ciudadanos y a las grandes mayorías las dejen desamparadas, perpetuando la cadena de inequidad, pobreza, hambre, como males que aquejan a habitantes de esta nuestra América Latina, es necesario que desde nuestra acción de fé, desde nuestro papel como pastores y pastoras hagamos efectivo el llamado de Dios a estar con los empobrecidos y necesitados de la tierra.

Desde el Diálogo Intereclesial por la Paz, compartimos con ustedes esta reflexión de Medardo E. Gómez Soto, Obispo de la Iglesia Luterana Salvadoreña para que nos acompañe en esta reflexión.

LA EVANGELIZACIÓN ES EL TEMA O EJE CENTRAL DE LA MISIÓN IGLESIA.

Ustedes vayan y hagan más discípulos míos, en todos los países de la tierra, bautícenlos en nombre del padre del hijo y del espíritu santo, enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo. (Mateo 28:19-20).

Este mandamiento cada iglesia cristiana con la doctrina universal anuncia el reino de Dios y obra para la salvación de mundo; la iglesia luterana salvadoreña ha definido en su teología de la vida LA EVANGELIZACIÓN como la comunicación del amor de Dios. Este concepto define la atención en el nombre de Dios, en toda la creación, siendo los más importantes entre las creaturas el ser humano; ser luz y esperanza con atención especial a los más necesitados. Los análisis históricos enseñan la iglesia en el nombre de Dios corriendo riesgos, siendo agentes de la libertad, la justicia, lo derechos humanos, construyendo la Paz. De ejemplo nos sirve nuestra iglesia luterana en el mundo cumpliendo el envío de Jesús: “Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda creatura” (Marcos 16:15). Ha seguido también el ejemplo apostólico: “Así nos ha mandado el señor: te he puesto para luz de las naciones afín de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra” (Hechos 13:47). Esto se ha cumplido y se está cumpliendo, además tenemos el ejemplo de evangelización del amor de Dios, practicado en Alemania en tiempos de la guerra, hasta hubo un mártir que ofrendó su vida por causa del reino de Dios “Dietrich Bonhoeffer” por el pueblo alemán. Ejemplo tenemos también oraciones y acciones de Martin Lutero, en tiempos de la peste bubónica o peste negra, a la iglesia le tocó enfrentar la pandemia, él dijo en una carta:

1) Por obediencia a Dios, basados en la fé, no es posible huir ante un problema, nuestro deber es obedecer, poniendo al servicio los medios que disponemos para ayudar al prójimo, los versículos al respecto fueron: “Quien no cuide de sus parientes y especialmente de sus familias, no se porta como un cristiano, es más, tal persona es peor que quien nunca ha creído en Dios”. (1ra Timoteo 5:8). “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, no mora el amor de Dios en él.” (1ra Juan 3:17). “Dios bendice a los que cuidan de los pobres y los pondrá a salvo cuando vengan las dificultades” (Salmo 41:1-2). Por lo tanto, nuestra evangelización de la iglesia se está haciendo con la pastoral y la diaconía. En lo pastoral:

Primero, oración permanente, hemos hecho llamado a todas las iglesias y feligresía a seguir la norma de orar son cesar.

Segundo, practica de una cadena de oración (2:00pm diariamente) dirigida desde los hogares, pastores y pastoras guiando al pueblo para la práctica de la fé, del amor y la esperanza;

Tercero, culto dominical en línea;

Cuarto, comunicación permanente entre los pastores, liderazgos feligresía.

Quinto, mensajes por medio de la comunicación y redes sociales, centrados en la fortaleza de la fé, el amor de Dios orientando en contra del pánico, el miedo, la angustia y la desesperación. En la Diaconía: Gestión a hermandades y agencias internacionales para proveer:

  1. Alimento.
  2. Materiales de higiene y prevención.
  3. Medicinas.
  4. El seguimiento y compromiso sobre la atención a la temática del agua, la violencia, la migración.
  5. Aplicar guía de acompañamiento psicosocial para la crisis del corona-virus.
  6. Atención de los pastores traumatólogos a familias y personas afectadas por el ambiente de preocupación y temor.

Ante las medidas de emergencia dictadas por el gobierno, estado de sitio o régimen de excepción, mantener la denuncia al irrespeto, maltrato y abuso de los derechos humanos.

“CON LA CONCIENCIA QUE EL PODER Y EL DINERO NO DEJAN QUE HAYA RESURRECCIÓN”

Obispo, Medardo E. Gómez Soto Iglesia luterana salvadoreña

Sínodo luterano salvadoreño